El estado, que ocupa el último lugar nacional en producción de leche, otorga subsidios históricos y programas de apoyo para ganaderos yucatecos
Yucatán se convirtió en el epicentro de la industria láctea nacional al ser sede del Congreso Nacional del Sector Lácteo 2025, donde el gobernador Joaquín Díaz Mena anunció un paquete de apoyos sin precedentes para reactivar una actividad que actualmente ubica al estado en última posición a nivel nacional en producción de leche.

Durante la inauguración del evento organizado por la Cámara Nacional de Industriales de la Leche (Canilec), el mandatario estatal reconoció la difícil situación del sector y detalló las medidas de su administración para revertir esta condición: «Hemos invertido el doble respecto al último año del gobierno anterior. Quien no produce alimentos está destinado a desaparecer».
Medidas clave del plan de reactivación láctea:
· Subsidio directo: Aumento de 50 centavos a 1 peso por litro de leche producido.
· Conservación de hatos: Apoyo de 5,000 pesos para productores que mantengan sus hembras en destete.
· Adquisición de ganado: Subsidio de 9,000 pesos por novillona para quienes compren hasta 10 animales.
· Infraestructura: Inversión de más de 100 millones de pesos en caminos sacacosechas.
· Tecnificación: Implementación de sistemas de riego con paneles solares para permitir producción todo el año.
El congreso, que reúne a productores, industriales y representantes del sector ganadero de todo el país, sirvió como plataforma para que Yucatán presentara su estrategia de reconversión productiva. La actividad láctea en el estado se concentra actualmente en el municipio de Sucilá y la comisaría de Catmís, en Tzucacab.

Homero García de la Llata, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas, reconoció los esfuerzos estatales: «Estamos bien enterados del gran respaldo que se da a la ganadería de Yucatán; la verdad es que es un ejemplo a nivel nacional».
El evento contó con la presencia de representantes de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, la Secretaría de Economía, el Consejo Nacional Agropecuario y la Confederación de Cámaras Industriales, quienes coincidieron en la importancia estratégica del sector para la seguridad alimentaria del país.