Cruda realidad de jóvenes en un mercado con casas que superan el millón de pesos
La arquitecta y exalcaldesa Angélica Araujo señaló que en Mérida la situación de acceso a la vivienda es cada vez más crítica, especialmente para las y los jóvenes.
Recordó que el sueldo promedio en la ciudad es de 8 mil 500 pesos mensuales, mientras que una vivienda cuesta en promedio 1.8 millones de pesos. “Eso significa que un joven tendría que destinar más de 17 años de su salario íntegro para poder comprar una casa”, explicó.
Angélica Araujo subrayó que la realidad es todavía más dura: con ese ingreso apenas alcanza para pagar renta, servicios básicos, comida y los gastos del día a día. “Si ya es difícil cubrir lo elemental, ¿cómo pensar en ahorrar para una vivienda propia?”, cuestionó.
Frente a este panorama, hizo un llamado a impulsar políticas públicas claras, con visión de futuro y programas de vivienda que respondan a la realidad de los jóvenes.
“Tener un hogar no puede seguir siendo un privilegio, debe ser un derecho alcanzable para todas y todos”, afirmó.

Como directora del Instituto de Vivienda de Yucatán (IVEY), la arquitecta Araujo Lara hizo posible el acceso a la vivienda a personas vulnerables -como jefas de familia, empleadas domésticas y hasta vendedores ambulantes- con programas como Casa Justa, Casa Digna, Vivienda Universal e Hipoteca Verde.
Ganadora en dos ocasiones del Premio Nacional de Vivienda Económica, pone hoy especial énfasis en elevar la voz para que se atienda a millones de personas del país que hoy no pueden acceder a un patrimonio.