El Hospital Psiquiátrico “Yucatán” esconde dentro sus muros historias trágicas y también el heroísmo de su personal que a diario lidia con las expresiones más extremas de trastornos mentales.
Inaugurado el 29 de enero de 1978 por el entonces presidente José López Portillo, el “psiquiátrico” cumplirá el miércoles de la próxima semana 47 años de brindar atención a personas de estados del sureste del país.

Estigmatizado durante años como “manicomio” u hospital de “locos”, el nosocomio se ha transformado con el correr de los años como un centro que brinda ayuda integral a personas con algún tipo de trastorno mental.
De hecho, desde hace algunos años se ha fortalecido la consulta externa -se brindan más de 250 al día- con el fin de evitar internamientos y por ello hoy apenas se registran poco más de 100 pacientes permanentes. En algún momento llegó a tener más de 200 ingresados.
Entre los casos más notorios destaca el de un paciente internado desde los 8 años de edad y, 40 años después, continúa allí bajo el cuidado de psiquiatras, enfermeros y trabajadores sociales. Suele recibir la visita de algún familiar.
La evolución del Hospital Psiquiátrico “Yucatán” se refleja en la prohibición de admitir como internos a niños, una medida vigente desde hace más de 30 años.

Hoy se cuenta con un área de psiquiatría infantil con esquema integral que incluye atención dental, nutrición, terapia de lenguaje, neuropediatría y actividades lúdicas diseñadas para el bienestar de los más pequeños.
A sólo unos días se su aniversario 47, el referido hospital luce tonos guinda en su fachada, acorde a la nueva imagen del gobierno encabezado por Joaquín Díaz Mena.
El recién nombrado director, Dr. Juan Francisco Pacheco Catzín, dispuso acciones de pintura, mantenimiento, iluminación de jardines y la paulatina adquisición de calentadores, camas, equipos de aire acondicionado y ventiladores.

El Hospital Psiquiátrico “Yucatán” cuenta con servicios de urgencias las 24 horas del día, los 365 días del año. A través del programa Código 100, se proporciona apoyo especializado a personas en riesgo de suicidio en todos los turnos, una iniciativa clave en la lucha contra este problema de salud pública.