Cuando miles de niñas, niños y adolescentes regresen a clases el próximo lunes, las tienditas de sus escuelas estarán libres de refrescos, frituras, dulces, chocolates, pastelitos y similares, pues a partir de este sábado entró en vigor el programa “Vida Saludable” que prohíbe la venta de esos productos.

Como alternativa, se propone que las tienditas escolares ofrezcan alimentos nutritivos, equilibrados y preferentemente locales, en tanto que los alumnos deben gozar de acceso al agua potable mediante la instalación obligatoria de bebederos.
Esta medida es parte de un esfuerzo nacional para impedir la venta de productos chatarra en todas las escuelas públicas del país con el fin reducir los altos índices de obesidad infantil y juvenil que sitúan a México entre los primeros lugares a nivel mundial.
Datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), el 35.6% de los niños yucatecos de entre 5 y 11 años padecen sobrepeso u obesidad y el problema afecta a más del 70% de la población adulta del estado.

En los adolescentes yucatecos, la obesidad se presenta en el 19.1% de los jóvenes entre 12 y 19 años, lo que equivale a casi dos de cada 10.
En el país, el 37% de los niños y niñas de entre 5 y 11 años presentan obesidad, la que va de la mano con enfermedades como diabetes, hipertensión y males cardíacos.
Todas las escuelas públicas de México y de Yucatán deberán acatar la norma que prohíbe vender o promocionar alimentos ultraprocesados con altos contenidos de azúcar, grasas saturadas, grasas trans y sodio en las cooperativas y tiendas escolares. Esto incluye refrescos, frituras, dulces, chocolates, pastelitos y otros productos similares identificados con sellos de advertencia.
Los planteles que pasen por alto la normatividad del programa “”Vida Saludable” recibirán multas económicas y hasta posibles suspensiones temporales de operación.